Existen pacientes que alegan mejoría ante un tratamiento médico que consiste simplemente en sustancias sin efectos directamente relacionados con los síntomas en cuestión. En estos casos, el poder de la mente queda comprobado ante los efectos del placebo. Los invitamos a descubrir uno de los misterios de la medicina

Precisamente de esto se trata el efecto placebo. Tratamientos sin valor medicinal que logran tener un efecto positivo en la salud de una persona, mientras ésta crea que ese fármaco lo ayudará a mejorar. Los placebos pueden venir en distintas presentaciones con la intención de imitar un medicamento, pueden ser pastillas, cremas, inyectables, soluciones líquidas, jarabes, entre otros. También pueden ser procedimientos simulados como acupuntura, ultrasonidos, e inclusive cirugías.
Efectividad demostrada
Mientras muchos apuntan a que su efectividad está relacionada con el poder que tiene la mente en las enfermedades, el efecto placebo va mucho más allá de ser solo una consecuencia psicológica. Adicionalmente, la efectividad depende de otros factores tales como la forma de administrarlo, el procedimiento, los testimonios previos, e incluso el precio de un producto que hace más creíble su eficacia.
La percepción y la motivación en el tratamiento con placebo, son factores fundamentales a la hora de esperar una mejoría en una persona, ya que si sus expectativas son positivas, se cree que el tratamiento realmente lo ayudará. Y adicional a la motivación, estudios también demuestran que las respuestas de los pacientes aumentaban positivamente hasta un 20% cuando los doctores mostraban una relación afectiva, de interés y de confianza en las consultas.
Esto indica que el efecto placebo no solo se limita a la ingestión de una sustancia no activa químicamente, sino a la forma como se administra el tratamiento y el manejo de la percepción del paciente. Es por eso que son capaces de causar efectos similares a los medicamentos o tratamientos reales.
Sabías que…
Los medicamentos con colores generan un efecto psicológico estimulante. Los de colores cálidos generan un efecto estimulante, mientras que los de colores fríos tienen una respuesta calmante. Por otra parte, las cápsulas blandas dan ilusión de un efecto más rápido debido a la absorción del compuesto, y también el tamaño, ya que las pastillas más grandes implican mayor efectividad.
Más allá de factores psicológicos

Por su parte investigadores de la Universidad de California aseguran tener pruebas de que los genes también desempeñan un papel fundamental, además de los otros factores biológicos y psicosociales. Una reciente revisión de un estudio sobre medicamentos antidepresivos reveló que los resultados de los placebos no eran inferiores a los de los fármacos. Irving Kirsch, el psiquiatra de la Universidad de Connecticut que llevó a cabo la revisión, afirma que si uno espera ponerse mejor, lo consigue. Kirsch también afirma que los placebos son entre 55% y 60% aproximadamente tan eficaces como la mayor parte de los medicamentos activos en el tratamiento del dolor. Durante un tiempo, muchos científicos pensaron que los placebos podían funcionar al liberar unas sustancias naturales del organismo parecidas a la morfina llamadas endorfinas. Pero Kirsch dice que ésa no es la única explicación. Los placebos pueden actuar globalmente en el organismo, pero también pueden tener efectos muy específicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario