lunes, 23 de julio de 2012

VIVIR EL AMOR


La vez pasada hablamos de lo intangible. De lo que es nuestro y no se ve, no se siente y no tiene valor monetario porque no se transa, porque su real propiedad no es nuestra... y yo diría que ella está mucho más allá de nuestra Fe. Hoy hablaremos de lo que dice nuestra Fe y de lo que aceptamos como nuestra moral. En nuestro interior sabemos… que esa es una rara realidad. Yo la veo como la Princesa Encantada o el Príncipe Azul. Soñamos con ellos pero la realidad es otra y muchas veces muy dura. Así, normalmente, cuando estamos en la mitad de nuestra vida adulta, muchos soñamos el pedestre sueño de jubilar. Y cuando recorremos el último trecho de nuestras vidas, normalmente no jubilamos… NOS JUBILAN. Entonces… recién entonces… comenzamos realmente nuestra vida como “Adulto Mayor”. Alrededor del inicio de este suceso siempre abundan las penas del alma que por irremediables no sanan, sólo son cubiertas por cicatrices cuando sobrevivimos a ellas. Otras veces sencillamente no sanan y fallecemos, desechando el regalo de la vida y causando infinitos dolores a aquellos que por querernos, también sienten el dolor de sentirse abandonados, de quedar solos a morir parte de ellos mismos.

Hoy hablaremos de las cicatrices. Hoy elucubraremos sobre qué las hace nacer y cómo podemos vivir con ellas. Hoy hablaremos de las heridas del alma, de esas heridas que yo he sentido en mi… y del dolor que he sentido en las almas de mis seres queridos... en todos los seres cuyas almas se han unido a la mía. Y esos dolores han sido tan intensos, que casi me han destruido; pero he seguido y he vuelto a ser feliz. Y la cicatriz ha llegado a ser el recuerdo de partes muy bellas de mi vida. Y como un tatuaje de amor, ella siempre evoca lo que no debe ser olvidado y que a mi me ha servido, para volver a vivir ese amor que creí haber perdido. Las cicatrices de amor no son malas, porque te ayudan a ser mejor. Y todas las cicatrices de nuestra vejez son cicatrices de amor. Veamos lo que dice el doctor… La pérdida subjetiva del bienestar físico, pareciera la expresión que yo llamo la pérdida del amor. Esto puede hacer nacer sentimientos de abatimiento, aflicción, agotamiento, amargura, angustia, ansia, ansiedad, ausencia, carencia, congoja, culpa, debilidad, deficiencia, desaliento, desánimo, desasosiego, desazón, desconsuelo, desdicha, desesperación, desesperanza, desmoralización, desolación, entristecimiento, error, estrés, fallo, falta, ignorancia, impaciencia, imposibilidad, impotencia, improductividad, incapacidad, incompetencia, incumplimiento, ineficacia, ineptitud, infracción, inquietud, insuficiencia, intranquilidad, inutilidad, invalidez, lobreguez, luto, melancolía, minusvalía, nerviosismo, nostalgia, nulidad, omisión, pecado, pena, pesadumbre, pesar, pesimismo, preocupación, quebranto, soledad, torpeza, tribulación, tristeza, tropiezo, vacío, yerro, zozobra y muchos más que provocan irritabilidad o inquietud o pérdida de interés en lo que antes disfrutaba. Esto provoca sensación de constante cansancio, dificultad para concentrarse, recordar detalles, o para tomar decisiones. Provoca incapacidad para dormir o permanecer dormido. Provoca la posibilidad de despertar en plena noche o dormir todo el tiempo. Provoca exceso de hambre o pérdida del apetito. Puede entregar pensamientos suicidas, dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no desaparecen. Los signos y síntomas pueden ser diferentes entre personas y también entre hombres, mujeres, niños jóvenes, y ancianos. En una palabra… la depresión en cualquier etapa es un desastre. Yo siento que es un cuerpo que castiga a su alma afligida.


¿Y en qué puede derivar la depresión? Como normalmente ha existido algún tipo de trauma,. aparece el trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno de pánico, fobia social, y hasta el trastorno de ansiedad generalizada (TAG); cuyo alivio, los enfermos lo encuentran en las drogas, el alcohol… lo que a su vez conduce a la enfermedad cardiaca y o al derrame cerebral y o al cáncer y o al VIH/ SIDA y o a la diabetes y o a la Enfermedad de Parkinson, dentro de lo científicamente conocido. Y todo esto por hechos irremediables como… La pérdida de la esposa (marido) … de un hijo… de un amigo… La pérdida de su casa… Una desilusión en el hogar, en el trabajo, en la escuela, o en muchos y o diferentes lugares donde se desarrolla nuestra vida. Un dolor físico prolongado o una enfermedad grave. Alguna enfermedades como hipotiroidismo, cáncer o hepatitis. Algunos medicamentos. Adiciones. Estrés crónico. Traumas de la infancia. Aislamiento social (común en los ancianos). Deficiencias nutricionales. Problemas de sueño. Frustraciones. Disminución de la autoestima por problemas físicos. Pensamientos frecuentes de muerte o de sentirse inútil y muchos más.


Todo lo anterior lo he descrito con bastante detalle, porque al saber lo que uno está pasando, lo puede solucionar. Yo lo solucioné y pude hacer muchas cosas buenas para mi alma y para otra alma quizás tan herida como la mía. Y se que hay muchas almas a las que he ayudado. Y también se, que para mi esos actos no son mizvot, su único pago es la inmensa alegría que me da el haber podido seguir viviendo, después de haber deseado morir.


Amigos y amigas mías. Todo está en ustedes. Sólo necesitas querer tu vida y saber que siempre puedes ser querido, porque das amor y das cosas que son amor. Y si no las das, sólo ¡¡¡HAZLO!!! y recibirás el pago en amor que tanto necesitas. Si estás enfermo (a), visita al doctor que te puede curar. En ocasiones necesitas remedios que ayuden a tu cuerpo. Ellos ayudan al cuerpo, devolviéndolo a la normalidad. Pero eso no basta… debes querer seguir viviendo para dar y recibir amor… y eso no se vende en farmacia… eso es parte del regalo que dio el Creador. No lo botes… no lo malgastes… que ese regalo te sirve para ser mejor… te sirve para seguir viviendo y para dar y recibir amor.

Mi artículo Sobre el Adulto Mayor  tratará sobre esas estadísticas que te demostrarán que tu caso no es único y que se puede remediar. Que te demostrarán que tu caso es un mal social de este mundo y que si tú lo conoces y lo has superado, puedes ayudar a muchos que se sienten tan solos como te sentías tú. Te demostraré que tú… aún siendo tan viejo, puede recibir y dar amor… como lo hago yo. Así, con dolores y todo, el llegar a viejo no lo verás como una desgracia… lo verás como una gracia, como la oportunidad de ser tú, como la yapita de amor que te ha dado el Creador.

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