sábado, 22 de octubre de 2011




Cielos Patagónicos














QUE TIEMPOS AQUELLOS


Cambiando la óptica de los post anteriores, va uno dedicado a los rastros de los antiguos indígenas de Patagonia: pinturas rupestres.
Las pinturas que se observan, en general tienen una antigüedad que se tiende entre 1600 y 9000 años antes del presente. Sin entrar mucho en detalles, las más recientes son las del estilo geométrico (correspondientes a los tehuelches) y las más antigua son las de manos en negativo. Las escenas de caza se pueden remontar a los 8.000 años antes del presente.
En Patagonia, los diversos estilos clasificados (nueve en total) dan cuenta de una evolución que va de lo simple a lo complejo, de la representación de lo que observan y viven, a representaciones abstractas cuyos significados hoy resultan mayormente desconocidos.
El estilo de Grecas (geométrico), el más reciente y de mayor complejidad, trascendió su representación en el soporte piedra. Sus ejecutores, cabe suponer los tehuelches, también lo plasmaron en su cerámica, en la vestimenta (quillangos), hachas ceremoniales y placas confeccionadas en piedra, en matras (mantos de cuero de gran tamaño), en las paredes internas de sus toldos de cuero, en pinturas en el cuerpo, en los caballos y en naipes confeccionados con cuero. Es un estilo que resume motivos de los estilos anteriores, extremadamente complejo para decodificarlo en la actualidad, pero que a la vez demuestra la notable capacidad de abstracción de sus ejecutores por las posibilidades de síntesis expresadas a través de los motivos del estilo que idearon o al que arribaron.
Grecas y grabados.

Se podría decir que era una forma de comunicación establecida y compartida por los habitantes de una amplia región de Patagonia, que no llegó a configurar una forma de escritura alfabética como la que utilizamos hoy en día, pero que sin embargo contenía información y exigía la habilidad de codificarla y decodificarla, de entender los motivos representados. Para que ello fuera posible, se estandarizaron los significados que, entre otras cualidades, significaban un dominio sobre el espacio, la distancia y el tiempo.

En las fotos va incluido la procedencia de cada sitio.

Manos en negativo, grabados y figuras simples.


Este alero se sitúa en un lugar donde el río Chalía sale de las montañas, e ingresa al cañadón que conduce al río hasta su desenbocadura en el río Chico de Santa Cruz. Es una zona muy apartada.

Manos en negativo.


Figuras geométricas.

El famoso "unicornio", que fue pintado varios miles de años atrás, cuando en Patagonia no existían animales con cuernos.

Una vista característica de los sitios con arte rupestre: una vista grandiosa, hermosa, agua cerca y leña en los alrededores. De fondo se observa el lago Posadas y las montañas que albergan al lago binacional Pueyrredón-Cochrane (Chile).

Grabados

Una escena de cacería.

Peculiar y hermoso motivo, de grandes proporciones.

Pinturas en estilo de grecas, el que utilizaban los tehuelches.

viernes, 21 de octubre de 2011

Cómo recomponer la afectividad


Cómo recomponer la afectividad
Me decía una joven que había tenido un desengaño amoroso, y por culpa de esa relación sentimental rota ella también se sentía rota, como “un trozo de carne”, un trapo, y llevaba semanas melancólica, sin salir de casa, además no paraba de pensar en el antiguo novio. ¿Que hacer, con ese “mal de amor”?
La recomposición de la afectividad rota tiene componentes espirituales, fisiológicos y psicológicos, etc. Hay unas claves para estimular la felicidad y la esperanza, como la meditación-reflexión y la confianza en Dios; fomentar las endorfinas que son tan buenas y que se recargan cuando realizamos algunas actividades que nos agradan, con ellas nuestra actitud y estado de ánimo mejoran. Algunas de estas cosas son:
-la risa, pues se ha comprobado la influencia que tiene la risa sobre la química del cerebro y del sistema inmunitario (dicen que el solo hecho de reproducir el gesto de la sonrisa ya hace segregar endorfinas, por un mecanismo similar al que nos hace segregar saliva con sólo oler o pensar en una buena comida).
-disfrutar de la naturaleza, cuyo contacto nos llena de energía y buen humor (ir a la playa, al campo, y empaparse de sensaciones).
-admirar la belleza de las cosas, mirar siempre el lado bueno, positivo de todas las cosas porque ello influye en el mejoramiento de nuestro estado de ánimo y de salud.
-darle sentido a la vida: la rutina destruye lentamente nuestras reservas de endorfinas, por tanto, hay que evitar la monotonía con curiosidad, intereses, haciendo lo que más llena.
-re-cordar situaciones buenas: “re-cordar” es volver a llevar al corazón, volver a vivir momentos del pasado, con lo que al re-vivirlos gozamos en ellos, y además crea un efecto químico similar a los momentos del pasado que revivimos, fomentando esas endorfinas. Sin embargo, no hay que olvidar que lo mejor siempre está por llegar; no hay que ensimismarse en el pasado que sería cerrar la puerta a lo bueno que está por venir.
-como siempre, la amabilidad es la mejor terapia: al darnos a los demás nos metemos en sus problemas, y olvidamos los nuestros. Así, las palabras afectuosas, las sonrisas, el buen humor, una actitud receptiva y comprensiva hacia los demás originan una emisión constante de estas “hormonas” de la felicidad.
-la buena respiración, con actividad física si puede ser al aire libre ayuda también a esta química del cerebro y, en consecuencia el estado de ánimo: es bueno aumentar el ritmo y la frecuencia de alguna actividad física, un mínimo de tres veces a la semana (caminar, bicicleta o nadar). Esto en cuanto a la “gimnasia de la alegría”, que Santo Tomás de Aquino decía que ayudan mucho el suspirar, reírse, pasear, tomar baños de agua caliente… y por supuesto rezar, pues los medios sobrenaturales son siempre los más importantes, el abandono en Dios nos hace ver en aquellas cosas que Dios permite un camino para la felicidad, que aparecerá, como el caso de la chica que comentamos al comienzo, en un nuevo encuentro, mucho mejor que aquel que le sirvió de experiencia para profundizar, a través del dolor, en el sentido auténtico del amor.

El hombre prudente construye sobre roca

    “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que dice ¡Señor, Señor!, entra en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos dirán: Señor, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y en tu nombre hemos hecho muchos milagros? Entonces yo les diré: ‘No os conozco. Alejaos de mí, los que habéis obrado mal.
   El que escucha mi palabra y la pone en práctica, se parece al hombre prudente que edificó su casa sobre roca; vino la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa, pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. Por el contrario, el que escucha mi palabra y no…” (Mt 7,21-27).

 

            El EVANGELIO, según San Mateo, relata la parábola del hombre, que construye su casa sobre roca o sobre arena. Con la parábola, según su costumbre, expone las consecuencias de edificar sobre roca y, sin reflexionar, construir en arena.

También, el libro del Deuteronomio (Dt 11,18.26-28), presenta la necesidad e importancia de escuchar la Palabra de Dios. Yahvé por boca de Moisés, propone al pueblo la opción de los dos caminos: “Yo les pongo delante la bendición o la maldición”. Se inserta, pues, en el viejo dilema de la elección que ha de hacer el hombre en su caminar, depende de la actitud de escucha o no de los preceptos del Señor. El hombre decide andar por el bien o el mal; según el camino que elige, tiene su salvación o perdición
         Esta perícopa representa la conclusión del texto deuteronómico sobre la alternativa que impone la misma vida. La obediencia a la Ley de Dios comporta la bendición y la vida, la desobediencia la maldición y la muerte. Los Preceptos de Dios exigen una toma de conciencia, en cuanto que ponen al hombre en la necesidad de seguirlos y hacerlos operativos con una postura positiva, para ganar la vida y la salvación. En la encrucijada surge un principio fundamental: el bien conduce a vivir, el mal, a morir; hacer el bien lleva al bien, hacer el mal, al mal. El mal mata y el bien vivifica.
La propia economía de la redención corrobora este discurso, que reclama reconocerse constantemente pecadores perdonados y redimidos. Cristo se ha hecho maldición, para sacarnos de la muerte, ha cargado con nuestra maldición, para traernos la bendición (Gal 3,13-14). Hay que apropiarse la redención mediante el sí operante al Señor, mediante la propia fe, esperanza y caridad. Se ha de optar por la invitación del Deuteronomio de grabar la palabra de Dios en el alma y en el corazón, que debe permanecer viva y presente en el horizonte interior en cumplimiento de la voluntad de Dios.
Jesús ratifica y explicita lo que la Ley de Moisés dijo hace mucho tiempo: Mi alimento es hacer la Voluntad del que me envió. La bendición es obedecer los mandamientos del Señor tu Dios y la maldición ir en pos de otros dioses que no se conocen y apartan del camino. Seguir a los falsos profetas de estos tiempos es ir contra Dios y en pos de los “ídolos. Los falsos dioses y sus ídolos acarrean la ira de Dios, como experimentó el pueblo de Israel al adorar al becerro.
 Puede hallarse una tercera dirección, la de la indiferencia, el pasotismo. Pero de este compromiso nadie puede desentenderse. Es la encrucijada entre dos caminos y no queda más remedio que elegir uno. En la época de Moisés, los pueblos sufrían la tentación constante de abandonar a Dios por la idolatría. Hoy la tentación subsiste, aunque más sofisticada; los ídolos son personas y cosas; se adora públicamente el afán de poder y de dominio y la codicia desenfrenada de los bienes temporales. El hombre del tiempo presente ha de elegir entre Dios y el dinero, ese constante símbolo de todo poder y dominio.

San Pablo, en su carta a los romanos (Rm 3,21-25.28), habla del contraste entre la Fe y el cumplimiento de la Ley. El hombre se justifica por la fe y el que es justificado por la fe necesita expresarla con las obras que conducen por el camino de la bendición.
Desde la Reforma Protestante esta “aparente” oposición entre Fe y obras ha sido uno de los argumentos de división entre los Católicos y los Cristianos Protestantes; en efecto, era “aparente”, pues ya a finales de siglo, esta diferencia quedó resuelta con la “Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación” firmada en 1997 entre Católicos y Luteranos. “Por medio de la fe en Jesucristo, la actividad salvadora de Dios llega, sin distinción alguna, a todos los que creen en El”. San Pablo, dirigiéndose principalmente a los judíos convertidos a Cristo, se opone a la Ley de Moisés que imponía la observancia de prácticas, ceremonias, ritos y costumbres atosigantes.
La Fe debe ir acompañada de obras, que son resultado de la Fe. La primera de esas “obras” es nuestra confianza absoluta y constante en Dios, pues Fe sin confianza no es Fe. Y la Fe no es solamente adhesión de nuestro entendimiento a Dios, sino también adhesión de nuestra voluntad a la Voluntad de Dios, como dice Cristo en el Evangelio de hoy. La mayor y más importante obra de Fe y le mejor respuesta a la Fe, que es regalo de Dios, es buscar y cumplir en todo su Voluntad. La justificación es obra del Dios Trino; sólo en la gracia mediante la fe en Cristo y su obra salvífica y no por algún mérito nuestro, somos aceptados por Dios y recibimos el Espíritu Santo que renueva nuestros corazones, capacitándonos y llamándonos a buenas obras.
En este texto, San Pablo censura la falsa seguridad del legalismo, que consiste en vivir en la idea de hacerlo todo perfecto; el legalismo conduce a creer que siempre se tiene razón. La salvación no proviene de tener siempre razón. Dios no salva por la corrección; Dios no nos ama por nuestra amabilidad. Dios nos ama por su Hijo; Jesús, es la roca de redención.

En el relato de San Mateo, Jesús enseña a sus discípulos a poner mucha atención a su palabra para practicarla y cumplir la voluntad de Dios. El énfasis está aquí: “El que escucha mi palabra y la pone en práctica”. Esta perícopa pertenece a la conclusión del Discurso de la Montaña, en la que Jesús inserta dos amonestaciones que refrendan y perfeccionan le palabra de la primera lectura.
            Jesucristo indica que hay que tomar una decisión, entre dos caminos: “Escuchar” y “actuar”, hablar o hacer, escuchar su palabra solamente o escucharla y ponerla en práctica. No es que esté mal alabar a Dios o hablar de Él, lo que está mal es pensar, que por eso puedo dejar mis obligaciones a un lado. Jesús quiere mover a sus discípulos a la acción. Está bien escuchar a Dios y alabarlo con oraciones, pero toda escucha y toda alabanza debe de ir acompañada por una sincera búsqueda de la voluntad de Dios. Por eso, dice que puede acontecer, que se escuche y no se actúe y, entonces, eso es igual que edificar sobre arena. Escuchar sus palabras y no ponerlas en práctica significa que “cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa y se hundió totalmente”. Y ya no valdrá gritar: “Señor, Señor”, porque lo que vale ante Jesús es “cumplir la voluntad del Padre que está en el cielo”. Lo que Jesús pide es escuchar y cumplir.
En el mismo orden se coloca el hecho de actuar sin haber escuchado primero. En este caso se actúa según el propio criterio y se puede caer en el activismo, como señala el evangelio: “Aquel día muchos dirán: Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre y en tu nombre echado demonios y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?”. Y entonces, como no se supo escuchar primero, se tendrá que oír la terrible palabra de Jesús: «Yo no os conozco»; es terrible oír un día esa dura reprobación de Jesús; por eso, dice que entrarán en el reino de los cielos los que cumplan la voluntad de su Padre, a los que no la cumplen, los rechaza: «Alejaos de mí, malvados». Jesucristo espera paciente y lleno de amor una respuesta positiva en la entrega total. Y es que el que no escucha a Jesús que nos habla del Padre Celestial, del que debemos cumplir su voluntad, nunca podrá llamarlo Padre y rezar un verdadero «Padrenuestro».
Jesús exige no solamente escuchar su palabra, sino adherirse coherentemente a ella; y lo exige, porque Él mismo no hizo otra cosa más, que someterse con la obediencia del Siervo Paciente y cumplir la voluntad de Dios, siendo el Hijo de Dios. La fe se ha de vivir «con obras y en verdad» (1Jn 3,18). El cristianismo no es una ideología, ni un simple programa ético, sino y, sobre todo, un encuentro personal con la Palabra. Así, Juan Pablo II afirmaba que el fundamento de la moral cristiana consiste precisamente en el seguimiento de Cristo. El cristiano, porque tiene la palabra de Jesús, no puede distraerse y «construir su casa sobre la arena». Ha de estar atento, reflexionar y no caer en la sin razón de hombres derrumbados (cf. Mt 7,26-27). Una sociedad sin Dios o alejada de la ley de Dios es gente encallada, desorientada y vacía de esperanza; el hombre que se aleja de Dios, se halla también lejos del hombre. En cambio, es feliz el hombre que ama al Señor y cumple con amor su ley; es como «un árbol, que da su fruto a su tiempo y jamás se marchitan sus hojas» (Sal 1,1-3).
El hombre prudente construye su casa sobre roca. La casa es el edificio de la propia vida, es la tarea primordial en este mundo. La roca es la realidad única y verdadera: es Dios, origen y fin del hombre y de todo cuanto existe. Cuando nuestra vida, con todas las esperanzas presentes y futuras, se fundamenta en Dios, a pesar de todas las pruebas y tentaciones, permanecerá firme, porque podremos decir, llenos de esperanza: “Sé la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve”. Con esa prudencia que enseña el Maestro hay que mirar los bienes de este mundo como medios de subsistencia, dones para el camino, que merecen gratitud, pero, sólo instrumentos de servicio y adoración al Señor del universo.
         Jesucristo dice, si queréis ser mis discípulos haced la voluntad de Vuestro Padre, Dios; realizad el programa que he predicado en el monte: rezar, quererse bien, sacrificarse por los necesitados, cumplir el deber, perdonar, amar a los enemigos y confiar siempre en Dios. Es dejar que la Palabra de Dios modele nuestro pensamiento y comportamiento; significa dejarse convertir, renovar siempre nuestra vida y afirmarse día a día en la fe. Así, quien construye su vida sobre la palabra de Jesucristo es un hombre prudente y será llamado sabio, porque construye sobre la roca del amor de Dios, y vendrán los vientos y la tormenta de la indiferencia, de la incredulidad, de la tristeza, pero él resistirá, no podrán derribarlo. Nos pide: “Escuchad la Palabra y hacedla amor y vida”. La santidad es la respuesta activa a la fe.
Camilo Valverde Mudarra

jueves, 20 de octubre de 2011

Cita Célebre – No quiero hacer lo correcto
“Las pautas morales son opresivas y legalistas sólo a los que todavía aman su pecado. Por ejemplo, la única razón que la integridad debe ser una carga para usted es si usted disfruta ser deshonesto…La obediencia a los mandamientos justos de Dios es fácil para aquellos cuyos corazones han sido presa de la gracia y cuyas vidas se encuentran empoderadas por la gracia. (Dt. 30:11;.

Preguntas de reflexión: ¿Sí evaluamos nuestras vidas y corazones qué descubrimos? ¿Por la gracia de Dios estamos cumpliendo con sus mandamientos sin que estos sean una carga para nosotros? ¿Sí las pautas morales son una carga fuerte a nuestra vida qué podemos hacer?

miércoles, 19 de octubre de 2011

PALITOS DE CALABAZA CON QUESO Y AMARANTO


RECETA DE VEGETALES Y AMARANTO CONTRA EL COLESTEROL

Tanto la calabaza como el queso bajo en grasas y el amaranto son alimentos que se pueden mezclar en una preparación contra el colesterol. Con todos estos productos se puede elaborar una receta de palitos de vegetales y semillas para tratar la hipercolesterolemia. Esta receta de vegetales y semillas como el amaranto y la chía contiene fibra, antioxidantes, grasas insaturadas que permiten tratar el colesterol alto y reducirlo de forma natural.

Una de las claves de cocinar en una dieta para hipercolesterolemia es combinar alimentos con diferentes propiedades contra el colesterol alto. Una de estas recetas es la de palitos de calabaza con queso y amaranto. Esta preparación es ideal también para niños que padezcan colesterol alto.

Receta de palitos de calabaza con queso y amaranto


INGREDIENTES

    20 trozos rectangulares de calabaza (tamaño medio).
    Queso rallado bajo en grasas.
    100 grs. de semillas de chía.
    100 grs. de semillas de amaranto.
    3 huevos (tofu medio).
    200 grs de pan rallado.
    Sal, pimienta y hierbas a gusto.
    Mondadientes anchos.

PREPARACIÓN

    Encender el horno.
    En un recipiente tostar las semillas, añadir 50 grs de avena.
    Reservar.
    Con un cuchillo fino ahuecar un poco cada bastón.
    Reservar.
    Aparte mezclar en un recipiente los huevos y condimentos.
    Pasar cada bastoncito por esta mezcla y queso rallado bajo en grasas.
    Luego pasar dichos palitos por la mezcla de semillas tostadas.
    Aceitar la fuente para horno con aceite en aerosol.
    Espolvorear pan rallado sobre la fuente.
    Colocar cada bastoncito de calabaza con el queso hacia arriba.
    Dispersar el resto del pan rallado.
    Hornear por 20 minutos.
    Dejar entibiar.
    Colocar los palillos y acomodar en una fuente.
DESCUBREN CÓMO LA RED NEURAL REFLEJA EL MUNDO, LA AUTOIMAGEN Y LA MENTE DE LOS DEMÁS

LA NEUROCIENCIA ofrece un conocimiento de los PROCESOS NEURALES que producen la actividad psíquica que “soporta” el comportamiento, no sólo animal sino también humano. La idea filosófica del hombre, y por tanto también la humanista y religiosa, no puede hoy ignorar la idea neural del hombre. Sin embargo, la imagen de la neurología clásica recibe hoy una nueva luz tras el descubrimiento de las “NEURONAS ESPEJO”, que son el mecanismo esencial para comprender las intenciones de otros, para desarrollar una TEORÍA DE LA MENTE y, por ende, para capacitarnos para la vida social. Las NEURONAS ESPEJO aportan nueva luz para entender cómo la RED NEURONAL “refleja” el mundo, la autoimagen y la imagen de la mente de los otros en la producción evolutiva de un comportamiento social. Las “NEURONAS ESPEJO” se abordan en este artículo con motivo de la sesión del seminario de la Cátedra CTR, el 19 de abril de 2007, en la que el profesor Emilio García hablará de las REDES NEURALES Y LA MODULARIDAD DE LA MENTE. Por Lydia Feito.

LA ACTIVIDAD PSÍQUICA es el fundamento que permite la realización del hombre como persona. Las sensaciones y percepciones, la conciencia, el conocimiento, la memoria, las emociones, el lenguaje, la autoimagen y nuestra condición de sujetos psíquicos, el pensamiento, los planes de acción y el sentido de la vida, la identidad personal y social, todo lo que somos como personas, nuestra vida y comportamiento, DEPENDEN DE LAS REDES NEURALES: del SISTEMA DE LOS SENTIDOS Y DE LOS DIFERENTES MÓDULOS CEREBRALES, DEL CEREBRO ANTIGUO Y MODERNO, QUE ACTUANDO COMO SISTEMA INTEGRADO, HOLÍSTICO, PRODUCEN TODAS LAS FUNCIONES PSÍQUICAS.

Hoy en día el descubrimiento de las llamadas “NEURONAS ESPEJO” constituye un factor importante que permitirá aportar nueva luz para entender cómo la RED NEURONAL “REFLEJA” el mundo, la autoimagen y la imagen de la mente de los otros en la producción evolutiva de un comportamiento social.

INVESTIGACIÓN EN ALZA

La investigación sobre los CORRELATOS NEURALES DE LAS CONDUCTAS Y DE LAS EMOCIONES es un campo de investigación en alza, que se acerca también al campo de la neurociencia cognitiva social. De hecho, R. Adolphs considera que la neurociencia ofrece una vía de conciliación entre las aproximaciones biológicas y psicológicas al comportamiento social. LA COGNICIÓN SOCIAL, desde esta perspectiva neurocientífica, se define como la capacidad para construir representaciones de las relaciones entre uno mismo y los otros, y para usar estas representaciones de modo flexible para guiar el COMPORTAMIENTO SOCIAL.

Apunta no sólo a los elementos “racionales” sino también, y de modo creciente, a las emociones, a las formas de percepción de las normas sociales –por ejemplo, se estudia la capacidad de reconocimiento de expresiones faciales—, también estudia LA TEORÍA DE LA MENTE (mentalización) como clave de la interacción social. La teoría de la mente (ToM, theory of mind) o “mentalización” se refiere a los correlatos neurales de la capacidad de explicar y predecir el comportamiento de otras personas, atribuyéndoles estados mentales independientes.

LOS ESTUDIOS DE NEUROIMAGEN han ido mostrando la existencia de un sistema neural distribuido que subyace a ToM. Dicho sistema implica varias áreas cerebrales: principalmente el surco temporal superior –que sería responsable de la detección del agente que actúa y de LOS ESTÍMULOS PROVENIENTES DEL MOVIMIENTO BIOLÓGICO DE OTRA PERSONA—, los polos temporales –que están asociados con procesos mnemónicos, aportando un contexto semántico y episódico a los estímulos que se están procesando— y la corteza prefrontal medial –que analiza los estímulos y produce una representación de los estados mentales propios y ajenos—. De modo menos importante también parecen estar implicadas la amígdala y la corteza órbitofrontal.

No obstante, las investigaciones relacionadas con las llamadas NEURONAS ESPEJO (MNS, mirror neuron system) van aportando, día a día, nuevos datos que obligan a revisar y ampliar estas descripciones. Las neuronas espejo son un tipo especial de neuronas que se activan cuando un individuo realiza una acción y también cuando observa una acción similar llevada a cabo por otro individuo.

PROYECCIÓN FILOSÓFICA DE LA NEUROCIENCIA

Todas estas investigaciones neurocientíficas dan lugar a otro frente de reflexión de enorme importancia por sus implicaciones filosóficas: cómo se alteran conceptos tales como la voluntad, la libertad o la identidad, al encontrar los SUSTRATOS NEURALES DE NUESTRAS CONDUCTAS E INCLUSO DE NUESTROS PENSAMIENTOS.

Esta cuestión remite a la clásica discusión sobre MENTE-CEREBRO, si bien con un planteamiento basado en las NEUROCIENCIAS, que aporta una luz novedosa y que nos obliga a matizar muchas afirmaciones hechas en el pasado. El riesgo de un cierto determinismo reduccionista en la explicación del ser humano, por un excesivo apego a los datos científicos, está en la mente de muchos.

Será necesario, y cada vez más, analizar las implicaciones que tiene el hecho de que la neuroimagen, más que cualquier otra técnica de INVESTIGACIÓN CEREBRAL, indique, como afirma M.J. Farah, que «importantes aspectos de nuestra individualidad, incluyendo algunos de los rasgos psicológicos que nos importan a la mayoría como personas, tienen correlatos físicos en la función cerebral.»

Esto tiene que ver, por ejemplo, con la investigación sobre los CORRELATOS NEURALES DE LA CONCIENCIA, o con la más polémica relación entre experiencia religiosa y cerebro, establecida a partir de los estudios con pacientes que padecían epilepsia del lóbulo temporal, y que en ocasiones mostraban intensos sentimientos religiosos durante las crisis.

LAS NEURONAS ESPEJO

G. RIZZOLATTI.

SOMOS CRIATURAS SOCIALES. Nuestra supervivencia depende de entender las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas espejo nos permiten entender la mente de los demás, no sólo a través de un razonamiento conceptual sino mediante la simulación directa. Sintiendo, no pensando.

Hasta hace poco tiempo, la atribución de significado a las acciones observadas en otros individuos se explicaba a partir de complejos mecanismos relacionados con la memoria, las experiencias previas y los procesos de razonamiento. Sin embargo, con el descubrimiento de las denominadas “NEURONAS ESPEJO”, es posible explicar de un modo más sencillo esa situación tan habitual para todos de comprender inmediatamente lo que otro individuo está haciendo. Entender las acciones y las intenciones es una tarea que, aunque en ocasiones requiera de procesos más elaborados, se realiza de modo más directo y simple por medio de las NEURONAS ESPEJO.

Estas neuronas fueron descubiertas por el equipo de G. Rizzolatti en la década de los años noventa del siglo XX. Observaron cómo ciertas neuronas del cerebro del mono (macaco) se activaban no sólo cuando el individuo realizaba acciones motoras dirigidas a una meta, sino, sorprendentemente, también cuando dicho individuo meramente observaba cómo alguien (otro mono, o un humano) realizaba la misma acción. En la medida en que ESTE CONJUNTO DE CÉLULAS PARECÍA “REFLEJAR” LAS ACCIONES DE OTRO EN EL CEREBRO DEL OBSERVADOR, RECIBIERON EL NOMBRE DE NEURONAS ESPEJO.

Este descubrimiento que, como en tantas ocasiones en la historia de la ciencia, fue por azar, se ratificó posteriormente con experimentos específicamente diseñados para observar si las NEURONAS ESPEJO se activaban ante la observación de acciones (y no sólo durante su ejecución), y si estaban implicadas en la comprensión de las acciones (activándose cuando el mono no podía ver la acción realmente, pero tenía suficientes datos para producir una representación mental de la misma, es decir, cuando podía imaginarla).


NEURONAS ESPEJO EN EL CEREBRO HUMANO

La confirmación de esta actividad de las neuronas espejo llevó a preguntarse si este mismo sistema existía también en los seres humanos, lo cual se ha demostrado a partir de numerosos experimentos en los que han sido de incalculable ayuda las técnicas de neuroimagen.

Los conjuntos de NEURONAS ESPEJO parecen codificar plantillas para acciones específicas, lo cual permite a un individuo no sólo llevar a cabo acciones motoras sin pensar en ellas, sino también comprender las acciones observadas, sin necesidad de razonamiento alguno.

Dicho de modo más sencillo: si hasta ahora considerábamos que el movimiento, por ejemplo de una mano, era el resultado de un proceso mental en el que, analizadas por el cerebro las percepciones y datos sensoriales, se emitía una respuesta adecuada (que, en el caso de acciones intencionales complejas, requeriría de unas capacidades cognitivas realizadas por regiones especializadas para ello), y que la zona motora del cerebro era la encargada de ejecutar dicha respuesta en forma de movimiento, ahora parece ser que el sistema motor es mucho más complejo, y puede ser EL SUSTRATO NEURAL DE PROCESOS ATRIBUIDOS AL SISTEMA COGNITIVO.

Esto tiene dos importantes consecuencias: por una parte, obliga a revisar lo que hasta este momento se ha venido afirmando respecto a las regiones motoras del cerebro (el sistema motor no puede ser ya concebido como un mero “ejecutor pasivo” de órdenes emitidas por otra región cerebral, parece tratarse más bien de un complejo entramado de zonas corticales diferenciadas, capaces de realizar las funciones sensoriomotoras que parecerían propias de un sistema cognitivo superior) y por otro lado, supone un importante reto para nuestras convicciones filosóficas acerca de la importancia de la comprensión consciente de los actos humanos.

La importancia de estos descubrimientos es de tal categoría que un prestigioso investigador como V.S. Ramachandran no tiene ningún reparo en afirmar que «las neuronas espejo harán por la psicología lo que el ADN hizo por la biología: proporcionarán un marco unificador y ayudarán a explicar una multitud de capacidades mentales que hasta ahora han permanecido misteriosas e inaccesibles a los experimentos». Y, por cierto, el mismo autor afirma que no se ha divulgado suficientemente este enorme salto científico, y que esta frase suya tan llamativa sobre la relevancia de las neuronas espejo ¡es más famosa que el descubrimiento de Rizzolatti y otros investigadores!

COMPRENDER A LOS OTROS

Las investigaciones de G. Rizzolatti, V. Gallasse, M. Iacoboni, L.M. Oberman, V.S. Ramachandran y otros muchos permiten afirmar que existe un vínculo entre la organización motora de las acciones intencionales y la capacidad de comprender las intenciones de otros. Esto supone la disolución de la barrera entre uno mismo y los otros, y es fácil comprender la ventaja que implica desde el punto de vista de la supervivencia. La comprensión de las intenciones y las emociones de otros es esencial para la VIDA SOCIAL Y EL FUNDAMENTO DE LOS COMPORTAMIENTOS MORALES.

Ramachandran llama a las neuronas espejo “NEURONAS DE LA EMPATÍA” por ser las implicadas en la comprensión de las emociones de los otros. De algún modo, si la observación de una acción llevada a cabo por otro individuo activa las neuronas que permitirían al observador realizar la misma acción, estaríamos ante una suerte de “LECTURA DE LA MENTE”.

LAS NEURONAS ESPEJO del observador actúan como un sistema que permite la comprensión de las acciones y por tanto la empatía, la imitación, y la teoría de la mente. Incluso se ha sugerido que el sistema de NEURONAS ESPEJO sería el mecanismo neural básico para el desarrollo del lenguaje. Rasgos todos ellos de capacidades relevantes para la hominización, desde un punto de vista evolutivo.

Un elemento esencial de todas estas hipótesis radica en la introducción de la intención en la comprensión de la acción. Los primeros estudios planteaban la función de las NEURONAS ESPEJO para entender la acción (el “qué” de la acción), sin embargo, lo más interesante está en la comprensión de la intención de dicha acción (el “por qué”) sin la cual no sería más que un mero reflejo, como el nombre venía a indicar (neuronas espejo).

Determinar por qué se ejecuta una acción es básico para su comprensión real, y tiene que ver con detectar la meta u objetivo de dicha acción. Para estudiar este tipo de cuestiones se han llevado a cabo estudios con resonancia magnética funcional, analizando las respuestas de los observadores a acciones con y sin contexto que les diera sentido.

MECANISMO DE SIMULACIÓN INCORPORADO

Los resultados muestran la activación de ciertos grupos de neuronas sólo cuando los actos motores se incrustan en acciones que tienden a una meta. V. Gallese habla de un “MECANISMO DE SIMULACIÓN INCORPORADO” cuya activación da lugar a la adscripción de intenciones, proceso que se daría siempre por defecto. La predicción de la acción y la adscripción de intenciones serían así fenómenos relacionados, con un mismo mecanismo funcional (la simulación incorporada).

Cada investigador utiliza terminología diferente, lo cual complica un tanto la comprensión de estos estudios. Sin embargo, hay un acuerdo bastante generalizado acerca de que la comprensión de las acciones humanas tiene que ver con la capacidad de simular las acciones observadas en otros (es decir, que el observador represente los estados internos de otros individuos con su propio sistema motor, cognitivo y emocional). Esta simulación posibilita una comprensión de los otros humanos que permite percibirlos como semejantes, una “MULTIPLICIDAD COMPARTIDA DE INTERSUBJETIVIDAD” como lo llama V. Gallese, esto es, permite la atribución de una mente.

LA ATRIBUCIÓN DE PENSAMIENTOS E INTENCIONES A OTROS, lo que se denomina teoría de la mente, ha sido objeto de estudio conforme a dos hipótesis en pugna:

(1) LA TEORÍA-TEORÍA, que, apoyándose en estudios de comportamiento, propone que los individuos desarrollan una ToM en los primeros años de vida probando reglas dadas relativas a las funciones de los objetos y organismos con los que interactúan, y generando cognitivamente una teoría acerca de lo que los otros piensan.

(2) Y LA TEORÍA DE LA SIMULACIÓN que, como se ha señalado, propone que la ToM es un desarrollo de la capacidad de interpretar las acciones de otros a través de la simulación (o representación). Esta segunda hipótesis parece más sólida, en la medida en que los estudios van mostrando que las neuronas espejo están implicadas en esta comprensión de las intenciones, en la imitación, en la empatía, y, por tanto, son la clave del comportamiento social de los individuos.


AUTISMO Y NEURONAS ESPEJO

Buena parte de las investigaciones afirman, en la misma línea, que una deficiencia en ToM y en la capacidad de empatía sería la explicación más plausible para el autismo. Hace tiempo que se sabe que existe un componente del electroencefalograma (EEG), la onda mu, que se bloquea cuando una persona hace un movimiento muscular voluntario.

Este componente también se bloquea cuando una persona ve a alguien realizar la misma acción, lo cual ha dado lugar a que Ramachandran y Altschuler sugieran que la supresión de la onda mu serviría para disponer de una prueba sencilla y no invasiva para monitorizar la actividad de las neuronas espejo. En los niños con autismo se observa que la supresión de la onda mu sí se produce cuando realizan un movimiento voluntario, pero no cuando observan a alguien realizar la acción, de lo cual se deduce que el sistema motor está intacto, pero no así el sistema de neuronas espejo.

Estos hallazgos se han comprobado también con otras técnicas como la magnetoencefalografía, la resonancia magnética funcional o la estimulación magnética transcraneal. En todos los casos se muestra que en el autismo existe una disfunción de las neuronas espejo. Esto explicaría la mayoría de los síntomas del trastorno autista: falta de habilidades sociales, ausencia de empatía, déficits de lenguaje, imitación pobre, dificultad para comprender las metáforas, etc.

Todo esto nos hace pensar que las neuronas espejo son el mecanismo esencial para comprender las intenciones de otros, para desarrollar una teoría de la mente y, por ende, para capacitarnos para la vida social. Como indicaba V.S. Ramachandran, las neuronas espejo suponen la disolución de la barrera entre yo y los otros. LA CAPACIDAD DE ADOPTAR EL PUNTO DE VISTA DE OTRO SUPONE, ENTRE OTRAS COSAS, LA POSIBILIDAD DE UNA IMITACIÓN INTENCIONAL Y, POR TANTO, DE UN APRENDIZAJE BASADO EN LA IMITACIÓN.

Este elemento tiene importantes consecuencias desde el punto de vista evolutivo, lo cual, además, según este autor, permite afirmar que el sistema de las neuronas espejo marca un antes y un después en el debate entre naturaleza y cultura.

La naturaleza humana depende de modo crucial de la CAPACIDAD DE APRENDIZAJE FACILITADA, al menos parcialmente, por este sistema. Gracias a él el cerebro humano se especializó para la cultura y se convirtió en el órgano por excelencia de la diversidad cultural. O, lo que es lo mismo, es lo que nos permite ser esencialmente humanos.

Incluso el rasgo que constituye la QUINTAESENCIA DE LO HUMANO, nuestra propensión a la metáfora, puede estar basada parcialmente en la clase de cruces de dominios de abstracción que median las neuronas espejo; (…) Esto explicaría por qué cualquier mono podría alcanzar el cacahuete, PERO SÓLO UN HUMANO, CON UN SISTEMA DE NEURONAS ESPEJO ADECUADAMENTE DESARROLLADO, PUEDE ALCANZAR LAS ESTRELLAS.