lunes, 21 de enero de 2013

RESPONSABLE DE TU PROPIO DESTINO

Te podrás preguntar sobre los peligros de perder la autoestima, y si son tan mínimos como para no preocuparse al respecto. El riesgo de no contar con la  autoestima  lo podremos analizar a la luz de los aspectos físicos, mentales y emocionales. Veremos que resulta de este análisis y si estarás luego dispuesto a perder la autoestima.
Por encontrarnos en un espacio y terreno material y físico, no podemos hacer caso omiso a este aspecto de la vida, por más espirituales y grado de avance en el que nos encontremos. Porque no riñe lo material con lo espiritual, y por el contrario se complementan para que seamos prósperos y con sentido de misión y propósito. Cuando se une la prosperidad con el propósito, se perpetúa la abundancia.
Una baja  autoestima  se ve reflejada automáticamente en nuestro físico y apariencia, con la cabeza gacha, la cara desalentada, los hombros caídos, la energía en los valores mínimos, que pareciera que no tuviéramos reserva para darle combustión a los movimientos del cuerpo. Se parece a una persona enferma y al borde de la muerte, que no se puede parar ni caminar para ir sola ni siquiera al baño. ¿Te imaginas este escenario tan deprimente?
La mente es uno de los factores que distingue a aquellos más inteligentes de otros, más capaces de otros, más sabios y eficaces. La mente es como un piloto que gobierna el destino de nuestro cuerpo, le dice a donde ir, como hacerlo, a la velocidad que deberá dirigirse, con qué compañía, es decir administra y direcciona el accionar. Quitarle importancia a la mente de lo que somos y seremos, sería cosas de locos.
Una baja  autoestima  se ve reflejada en nuestra mente, con la duda, el miedo, el pesimismo, el negativismo, la preocupación, y el “No” presente en toda su dimensión. No podré lograrlo, no puedo hacerlo, no me siento capaz, no seré triunfador, no alcanzaré el éxito, no soy nada valioso ni necesario. Como la mente está conectada con el cuerpo, entonces la baja  autoestima se verá reflejada en el, desgano, depresión, inutilidad, inacción, desmotivación, pérdida de apetito, desaliento general. Si el anterior escenario te parecía deprimente, ¿qué opinas de este panorama desolador?
Las emociones son vida, adrenalina pura, estar despiertos y alertas, disfrute y bienestar, alegría y sentimiento a plenitud. Las emociones nos impulsan a ser mejores, a movernos, a actuar, lograr, obtener resultados, ser exitosos, realizar mejores desempeños. Son motivos que hacen la diferencia entre hacer algo o no hacerlo. Es lo que nos diferencia de los computadores y le añade valor agregado y diferenciación a la vida.
Una baja  autoestima  se ve reflejada en las emociones, con tristeza, desesperanza, angustia, vacío, soledad. Emociones que se conectarán con la mente para generar sentimientos de confusión, pérdida de memoria, imposibilidad de tomar direcciones, apatía, carencia de direccionamiento. Lo que a su vez se verá reflejado en nuestra inacción, nerviosismo, inseguridad, desesperanza, y muerte en vida. Pareceremos un ser inerte, convulsionado y enfermo, que padece y sufre sin poder hacer nada al respecto. ¿qué opinas de este completo escenario, te gusta, te agrada y lo deseas para tu vida?
Ten la seguridad que la autoestima te hace falta, y no querrás perderla para vivir una vida tan sumida en lo caótico, frustrante e inoperante.

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