lunes, 8 de abril de 2013

AMOR POR LOS ANIMALES

Porqué amar a los animales?
 
Porque lo dan todo, sin pedir nada.
Porque ante el poder del hombre que cuenta con armas...son indefensos.
Porque son eternos niños, porque no saben de odios...ni guerras.
Porque no conocen el dinero y se conforman solo con un techo donde guarecerse del frío.


Porque se dan a entender sin palabras, porque su mirada es pura como su alma.
Porque no saben de envidia ni rencores, porque el perdón es algo natural en ellos.
Porque saben amar con lealtad y fidelidad.
Porque dan vida sin tener que ir a una lujosa clínica.

Porque no compran amor, simplemente lo esperan y porque son nuestros compañeros, eternos amigos que nunca traicionan.
Y porque están vivos.

Por esto y mil cosas más...merecen nuestro amor...!

Si aprendemos a amarlos como lo merecen...estaremos más cerca de Dios.

Madre Teresa de Calcuta

jueves, 4 de abril de 2013

TALLER DE AMOR


Queridas Mujeres….
Todas somos fruto de un maravilloso árbol genealógico. Toda mujer es una hija….
La línea materna es algo que a todas las mujeres les sirve ver para continuar con su desarrollo emocional, físico, y espiritual. De igual manera para tener salud y felicidad optimas. Cada una de nosotras debe tener claro de qué modo la historia de nuestra madre influyó en nuestro estado de salud, nuestras creencias. Y nuestra manera de vivir la vida, y como continuas haciendo tu vida.
“Cada hija lleva consigo a su madre, y a todas las madres que existieron antes que ella. Por eso los sueños no realizados de nuestras abuelas son parte de nuestra herencia. Para asegurarnos, a nosotras y a nuestras hijas, un futuro sano y feliz debemos identificar de qué modo la historia de nuestra madre ha influido y sigue influyendo en nuestra estado de salud, creencias y modo de vida.” Dra.Christiane Northtrup.
Para reflexionar sobre la brecha estrecha entre una madre y una hija es importante indagar en la repetición de patrones de conducta, mentales y emocionales que tendemos a imitar consiente o inconscientemente de nuestro primer modelo femenino. NUESTRA MADRE, pues ha sido de ella que hemos recibido la impronta de SER MUJER.
En esta Charla- Taller te daremos herramientas sanadoras para que tú misma comiences el proceso de sanación y encuentro contigo misma… de esta manera observaremos nuestro linaje y buscaremos la mejor manera de aflorar las virtudes que te da tu Linaje Femenino y Abrasar la sombra que este también trae….
La invitación es para Madres e Hijas… sin embargo si sientes el llamado de asistir sin tu madre eres igual de bienvenida¡¡¡¡.

HERMOSAS IMAGENES





Bueno, pues si os parece, vamos a ir pasando poquito a poco y en silencio; lo más grande, nos espera dentro.





Al igual que siempre, aquí están Ellos, esperándonos de forma incondicional, el Cristo de la Expiración, conocido popularmente como “El Cachorro”, y la Virgen del Patrocinio, también llamada “La Señorita de Triana”. Tras santiguarme, voy avanzando por esa Vía Sacra que conforman los bancos situados a ambos lados de la nave, y que culmina en ese Calvario donde Él se encuentra clavado en su Cruz. Es un momento muy especial en el que siempre tengo a mi lado a una compañera de lujo, mi mujer. Tras tomar asiento, respiro profundamente, le aprieto la mano y la miro. Aquí nos casamos, a los pies de Él y ante la mirada de Ella, a los ojos de Dios. Parece como si cada vez que venimos renovásemos nuestros votos, algo que sucede cada mañana durante la primera mirada del día. De nuevo, enfoco la vista hacia Ellos, y es entonces cuando, de una forma ordenada, comienzan a discurrir por mi mente una serie de diapositivas que relatan la película de lo acontecido en mi vida desde la última vez que les vi. Instantes de reflexión para dar gracias y pedir perdón… instantes de Oración. 














La Virgen del Patrocinio Gloriosa, es la que preside este acogedor lugar mientras sostiene al Niño en brazos. Cada año, el Domingo más cercano al día 13 de Noviembre, festividad del Patrocinio de Nuestra Señora, la Virgen es trasladada desde su Capilla al Altar de la Basílica para tal celebración.






Aquí también se encuentra el Cristo del Camino, y parece ser que allá por el siglo XVII perteneció a una Cofradía existente en esta Capilla, procesionando por aquel entonces el Miércoles Santo por las calles de Triana. Se le conoce como “el tito Tomás”, por su gran parecido a un habitante del barrio.






Por último, frente a Nuestro Padre Jesús del Camino, se encuentra la Virgen de los Dolores, la cuál salía antiguamente en Procesión con nuestra Hermandad bajo la advocación de Patrocinio, y a la que nunca le falta un Ave María dedicada por sus fieles. 






Pero si hay un instante especial donde confluyen un cúmulo de sentimientos y de devoción, ese es el Viernes Santo, justo antes de que la Cruz de Guía se ponga en la calle para iniciar la Procesión. El Cachorro y la Virgen del Patrocinio ya no están en sus Altares, pues se han subido a sus respectivos Pasos para evangelizar por las calles de Sevilla, siendo sustituidos por las Insignias, ciriales, etc., que participarán en el cortejo procesional. Es un momento en el que reúnes con tus hermanos para acompañar a Jesús y a María en su dolor. Allí te acuerdas de tu gente, de los que quieres, algunos ya se marcharon y otros están fuera en la calle esperando…, pero a todos los llevas en el corazón.



miércoles, 3 de abril de 2013

PALABRAS DE MOTIVACIÓN


Dios, dame la oportunidad para que mi existir no se desvanezca al negarme a vivir, ayúdame para que pueda comprender que el tiempo que hoy me has dado lo pueda convertir en la más hermosa ocasión de expresar los dones y talentos que me concediste al nacer; hoy te prometo ser parte digna de tu creación y cuando los años pasen y mi existir se haya extinguido para siempre y deje solamente mi aroma para la felicidad que a otros seres pude ofrecer, lograré finalmente la plenitud y la certeza de haber constribuido con mi pequeñez a la grandeza de tu creación.
Hoy, me comprometo con mi libertad; gracias Dios por permitirme existir.

URPI Y LA MONTAÑA QUE HABLA




El cielo andino  andaba estrellado por esos días fríos de otoñal marzo. La mágica noche era más que luminosa. Urpi miraba pequeñas luces en el celestial firmamento como puntitos blancos que iban de un lugar a otro, mientras que el frío viento parecía hacer susurros en sus también frías y pequeñas orejas.
Ya era muy tarde, el verde de las plantas se convertía ahora en negruzcas y ocres  sombras de geometrías diversas, que a veces parecían súbitos fantasmas merodeando. Mientras las luciérnagas parecían hadas que se le cruzaban y mimaban en el camino. "Debo regresar a mi casa rápido", pensó Urpi, sujetando fuertemente su pequeña canasta de manzanas.
El camino estaba lleno de barro, muy resbaloso debido a que había llovido durante toda la noche anterior. Los latidos de su corazón empezaron a palpitar más fuerte, como si de un tren se tratara. Se sintió perdida. Sola y perdida. 
Urpi se detuvo a mirar las estrellas, y pudo ver una gran mancha blanca en el cielo, y el rostro sonriente de un viejo de barba blanca que le sonreía y le decia; "Debes estar tranquila pequeña Urpi, no estás perdida mira el camino de mi blanca barba, confía y síguelo." 
Urpi, acostumbrada a hablar con los ququs y anchanchus del bosque, no tuvo miedo,sonrió y siguió su camino; no sin antes preguntarse a sí misma por qué la gente no le creía cuando narraba sus experiencias. Como cuando el layqa le regaló alas urpitu y voló hasta Paititi, palacio dorado cubierto de oro y plata; donde los Inkas perdidos la nombrarían última princesa. 
Pero el layqa tambien la llevó más allá, y voló sobre mucha agua. Urpi nunca vio tanta agua antes. Luego vio soleadas costas, y apus que nunca había visto antes.
Urpi seguía caminando mientras pensaba en eso; y miró cómo la luz de la luna se reflejaba en el nevado, que ahora lucía azulado. De pronto sintió un trueno muy fuerte, fortísimo. "Urpi! - dijo el trueno - soy el Apu Parya, no me tengas miedo." Dijo el Apu sin rostro, y prosiguió; "Mi alma lleva esta forma por cientos de miles de años, y me siento muy solo, por eso no quiero que tú te sientas como yo." 

Urpi respondió: "Cómo sabes que estoy sola" al decir esto se sentó en una piedra muy fria y dejó su canasta de rojas manzanas a un lado. "Me recuerdas a mi hermana, a quien nunca conocí bien porque nunca me quiso" murmuro la montaña con voz de trueno. "cuando eramos gente como tú, renegó de su familia y se fue, prefirió ser un gran mar y guiar marinos, antes que ser Apu como nosotros." Concluyó y todos los arboles miraron a la montaña. 
"Yo no nací de mis padres" dijo Urpi, "Nací de las melodías de una canción de quena, y aparecí entre jazmines. Ellos no son parte de mi"
La sabia montaña derritió sus celestes nieves y provocó un furioso río  luego le habló con estrépito a Urpi a través su rugid; "Kkuchamama pensaba que apareció de las espumas mágicas de un lago;  era como nosotros, aunque después dicidió ser un anchuroso y bravío mar; ahora no está sola, los marineros del mundo le hablan y ella somete a algunos; no seas como mi soberbia hermana y busca a los tuyos" 
Urpi entendió que debía buscar a los suyos, a quienes tanto dolor le causaron, no quería terminar como Kkuchamama, sola, alabada solo por extraños y rechazando sus orígenes. Viajaría a través de las melodías coloridas del sueño eterno para conocer a los rayos de luz que la crearon, y que Urpi siempre las consideró más bien sombras. 
El Apu orientó su río hacia la casa de Urpi, Killa iluminó el camino, y Urpi subió a una balsa de paja mientras Wayra soplo las melodías que crearon a Urpi, y que la llevarían a casa con la promesa de ver a su familia.

lunes, 1 de abril de 2013

CUESTIÓN DE ACTITUD

Pensar Diferente una Cuestión de Actitud

El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona. Aristóteles
En una entrada anterior, compartía una estrategia para cuestionar las creencias que nos limitan. También puedes leer en este blog  varios post que hacen referencia al 
El pensamiento sistémico es una forma de pensar que sirve para resolver problemas, para modificar el pensamiento que los origina y para reducir, o evitar, el esfuerzo permanente ante ellos.
Me parece interesante el enfrentamiento que podemos leer en  el libro introducción al pensamiento sistematico, de Ian Mcdermott y Joseph O´Connor,  sobre la forma de adquirir modelos mentales limitantes versus modelos mentales sistémicos.
Aquí te dejo la forma en que se acaba con modelos mentales rígidos, limitadores:
  1. Insistiendo en que nuestras ideas son lo que la realidad es “realmente”
  2. Teniendo un número limitado de intereses que nos llevará a prescindir de un montón de experiencias
  3. Siendo incapaces de tolerar la ambigüedad y queriendo alcanzar cuanto antes las conclusiones
  4. Recurriendo a un fondo de explicaciones inventadas cada vez que una persona o algún acontecimiento se comporten de manera distinta a lo que esperábamos
  5. Utilizando un montón de operaciones modales (deber, tener que, no deber, no poder) y no cuestionándolos nunca o utilizando muchos universales (todos, todo el mundo, nadie, nunca) sin admitir excepciones
  6. Generalizando a partir de un ejemplo
  7. Sirviéndonos de múltiples experiencias unilaterales y sin enfoque temporal como prueba de nuestras ideas
  8. Culpando de los fallos a las personas (sin olvidarse de uno mismo)
  9. Pensando en secuencias rectilíneas de causa y efecto
  10. No mostrando curiosidad por nada y no actualizando nunca nuestras creencias a la luz de la experiencia
Por el contrario, la forma de conseguir modelos mentales sistémicos sería:
  1. Admitiendo que nuestros propios modelos mentales son los mejores asesores con los que contamos en el presente y estando dispuestos a mejorarlos
  2. Teniendo un amplio abanico de intereses
  3. Estando cómodos con la ambigüedad
  4. Teniendo curiosidad por las experiencias que parezcan contradecir nuestros modelos mentales y prestándoles especial atención
  5. Previendo un horizonte temporal amplio para encontrar realimentación
  6. Ante un problema, teniendo en cuenta al mismo tiempo nuestras presuposiciones respecto a la situación y la situación en sí misma
  7. Viendo el sentido propio de las relaciones y los acontecimientos
  8. Buscando bucles y círculos de causa y efecto, en los que un efecto pueda ser la causa de otro efecto
Modificar nuestros modelos mentales genera cambios y simplemente es cuestión de actitud.
Me gustaría hacer mi pequeño homenaje a un hombre que nos enseñó con su ejemplo a pensar diferente.

domingo, 31 de marzo de 2013

DOMINGO DE RESURECCION

Homilía Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, (31-3-2013), por José-Román Flecha

resucitado
Homilía Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, (31-3-2013), por José-Román Flecha
“La Gloria de la Pascua” es el título homilético de José Román Flecha para Homilía Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, (31-3-2013), por José-Román Flecha
“¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?”  Esa es la pregunta que la comunidad de los cristianos dirige en este día de Pascua a María Magdalena. Nosotros somos los que creen si haber visto. Por eso nos atrevemos a preguntar a los testigos de la primera hora qué es lo que han visto. En la mañana del aquel primer día de la semana. En la mañana de nuestra fe.
“¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!”. En ese grito gozoso de María Magdalena se concentra la fuerza de los versos de la secuencia que se proclama en la liturgia de hoy. El amor es más fuerte que la muerte y la esperanza verdadera no sucumbe cuando se agotan las ilusiones inmediatas. El Resucitado es la fuente de la vida. Y el sentido para la vida.
El himno pone todavía en boca de Magdalena una invitación que se dirige a todos los discípulos del Maestro: “Venid  a Galilea, allí el Señor aguarda; allí veréis los suyos la gloria de la Pascua”. El ministerio de Jesús comenzó en Galilea. Y allí fue llamando a sus discípulos. Dispersados por el miedo, han de volver a los orígenes. Y recobrar el aliento de la llamada.

VER Y CREER

El amanecer del primer día de la semana  es evocado también en el evangelio que hoy se proclama (Jn 20, 1-9). En la experiencia del amor, siempre se recuerdan con gozo los momentos iniciales del encuentro. En la experiencia de la fe pascual, los cristianos volvemos con gratitud a aquel amanecer que siguió a la condena, a la muerte y a la sepultura de Jesús.
El texto subraya la importancia de “ver”. Al llegar al sepulcro de Jesús, María Magdalena se espantó. Vio la losa del sepulcro del Señor. Pero en el primer momento no pudo ver al Señor que habían depositado en el sepulcro. De pronto sintió que le faltaba la referencia última al Señor al que había seguido por los caminos. El creer y el ver se unían en su recuerdo.
A falta del punto de apoyo que había encontrado en el Maestro de los discípulos, fue a buscarlo en los discípulos del Maestro. Si ella corrió a llamarlos, corriendo fueron ellos al sepulcro. Al llegar al sepulcro vacío, Pedro “vió” las vendas y el sudario con que había envuelto el cuerpo y la cabeza de Jesús, pero no se dice que creyera.
El discípulo amado entró también al sepulcro. Vio lo mismo que Pedro y comenzó a creer. Pedro no había hecho todavía su profesión de amor a su Maestro. Magdalena y el otro discípulo son recordado por su amor. Así pues, para creer en la resurrección no basta ver con los ojos. Es preciso que el amor nos acerque al misterio del Señor.

LA MUERTE EN TI NO MANDA

El relato evangélico termina con una observación importante: “Hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos”.
• Jesús había explicado a sus seguidores que tenía que ser condenado y que le darían muerte. Pero los discípulos guardaban en el corazón sus propias expectativas. Sus intereses personales no les permitían descubrir el misterio de su Maestro. Para que la fe surja en nuestra vida no basta con escuchar la palabra del Señor.
• Jesús había preguntado con frecuencia a sus discípulos si entendían su mensaje. Ellos solían responder afirmativamente. Pero el relato pascual nos revela que no es lo mismo entender la palabras del Maestro que aceptar  su entrega. El proceso de la fe pasa por hacer nuestra la vida y la suerte del Señor.
• Jesús había anunciado una y otra vez que, a los tres días de su muerte, había de resucitar de entre los muertos. Pero los suyos se preguntaban qué significaba eso de resucitar. Ni antes ni después estaban preparados para ellos. La culminación de la fe no se logra por las razones humanas. Es siempre un don de Dios y una sorpresa.
- Señor Jesús, “primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda. Rey vencedor, apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa”. Amén. ¡Aleluya!
José-Román Flecha Andrés