miércoles, 27 de marzo de 2013

SEGUIR CREYENDO

Seguiré Creyendo…
Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
Y seguiré creyendo, aunque otros pisen la cosecha.
Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.
Y dibujaré una sonrisa; en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristeza.
Invitaré a caminar al que decida quedarse.
Y levantaré los brazos a los que se han rendido.
Porque en medio de la desolación, siempre habrá
un niño esperando algo de nosotros…
Y aún en medio de una tormenta,
por algún lado saldrá el sol
y en medio del desierto crecerá una planta.
Siempre habrá un pájaro que nos cante,
un niño que nos sonría
y mariposas que brinden su belleza.
Pero si algún día ves que ya no sigo,
no sonrío, o callo, acércate y dame un beso,
un abrazo, o regálame una sonrisa;
con eso será suficiente.
Seguramente, me habrá pasado que la vida me abofeteó y me sorprendió por un segundo.
Ese gesto hará que vuelva a mi camino. Nunca lo olvides: “El pasado es polvo, el futuro es viento, el presente es la vida.
Si amas perdona, si no amas olvida …
Pues el amor nunca muere, sólo cambia de lugar…”

EL SABER ESPERAR EN EL SEÑOR


esperando-en-el-senor

Pero yo esperare en el Señor, pondré mi esperanza en Dios mi salvador, porque El me escuchara. Miqueas 7:7


Como cuesta esperar! Somos por naturaleza ansiosos y queremos todo ya. No nos gusta tener que esperar. Queremos las respuestas aquí y ahora. No importa que edad tengamos, siempre la ansiedad es la misma.
Los adolescentes quieren novia, y la quieren ya. Por eso a veces se equivocan, porque por apurados, eligen sin consultar. Los que buscan trabajo lo quieren ya. Salen con el diario abajo del brazo y esperan que alguna puerta se abra y los dejen trabajar hoy mismo. Pero la puerta no se abre, y vuelven a casa desesperanzados.
Los que estan enfermos quieren sanarse ya. No quieren seguir sufriendo. Quieren poder disfrutar de la vida ahora y cortar con los malos momentos. No importa cual sea tu problema hoy, siempre es lo mismo. Queremos ya la respuesta, queremos ya la solución. Queremos ya estar bien.
Miqueas también tenia problemas, suyos y del pueblo. Había cosas que no podía manejar, que se escapaban de su control. Y no podía modificar su angustiante situación. Quería mejorar ya, pero no podía hacerlo. Y entonces se da cuenta del enorme recurso que tiene. Y le pide a Dios que lo ayude. Me gusta mucho la confianza de Miqueas. Frente a la ansiedad de las personas, frente al apuro por respuestas milagrosas, frente al deseo inmediato de cambiar una situación desagradable, Miqueas puede decir: Yo voy a esperar en Dios. Porque aunque lo que estaba viviendo era feo, y no le gustaba, y lo quería cambiar, había dejado su problema en las manos de Dios y sabia que ahora solo podía esperar. Estaba en las mejores manos.
Tal vez hoy estas pasando un momento feo, hay mucha ansiedad en tu mente, quieres respuestas y nunca llegan, deposita tu problema en las manos de Dios. El tiene el control de todo y también de tu vida.
Dejalo actuar porque El sabe lo que hace. Confía en Dios, para poder esperar tranquilo. Toda oración que llega al Trono de la Gracia, es escuchada y se responde. Puedes esperar tranquilo. Dios ya sabe tu problema y tiene la solución.
Si Dios es tu esperanza, puedes esperar.
Dios te bendice!

lunes, 25 de marzo de 2013

HORA DE DORMIR

A quien vamos a engañar, la mente te dice YA y tu sistema se reinicia cargando nuevamente tus problemas, lo que a su vez afecta tu productividad y luego no te deja descansar en paz. Está clarísimo que para ser feliz tu cuerpo y tu mente han de estar conectados. Tu mente es feliz cuando tu aptitud es positiva, mientras que tu cuerpo es feliz cuando le ofreces un buen descanso. Yo soy de las que tiene veinte mil historias a la vez y el año pasado no dejaba casi nada de tiempo para divertirme ni para  dormir . Sin embargo para este año 2013 decidí cambiar mi estilo de vida actual por uno nuevo que además de darle a mi mente y cuerpo felicidad me diera PAZ.
Para os hagáis una idea actualmente tengo un trabajo, tengo mi blog, colaboro en la radio, organizo congresos y talleres de social media, soy formadora, soy consultora de Marketing Online de algunas marcas y emprendo una startup de concursos . Sin embargo con el cambio de actitud que decidí dar en este 2013 os puedo asegurar que tengo éxito en mis proyectos profesionales pero aún más en los personales.

Así cambié mi actitud para enfrentar mi día a día

  • Dejé de ver problemas ahora veo solucionesen vez de ofuscarte en pensar en tus problemas invierte tu tiempo en buscar la solución. Por algo le llaman problema ¿no?
  • Las cosas más complicadas no son marrones son aprendizajesya sabéis que si no estamos actualizados en esta sociedad que avanza tan rápido nos quedamos obsoletos. Las cosas más complicadas son aprendizajes que en un mañana seguro nos ayudarán 
  • Una agenda para organizarme - entre Evernote y mi libreta de toda la vida escribo cada día todas mis tareas y después de un Taller  estoy aprendiendo a priorizar todo para conseguir mejores resultados
  • La mayoría de urgencias no son reales - esto es una gran verdad, vivimos el día siempre al límite poniéndonos nosotros mismos urgencias falsas. Hay que analizar siempre la gravedad de las cosas antes de iniciar actuar
  • Pensar que el cielo es el único límite que tengo - mi padre cuando terminé el colegio me dijo Vivi: “Sé como las águilas que solo se detienen las cumbres”. Por cuestiones de la vida siempre encuentro una cumbre más alta a la que quiero llegar. Con una ambición moderada sueño siempre con conseguir mejores cosas. Pero ojo tened cuidado, no está permitido frustrarse cuando no lo consigues, quizás apuntaste a una cima incorrecta o lo hiciste en el momento incorrecto.
  • Relax ante todo -  es importante que estemos la mayor parte del tiempo relajados, evita las exaltaciones. En mi caso me la paso escuchando música y eso me ayuda a estar muy relajada en casi todo mi día. Hasta en el gimnasio la escucho.
  • Apreciando cada mínimo detalle - no solo me puedo enfocar en las grandes cosas, también es importante que valoremos las pequeñas cosas que nos pasan en la vida.
  • No espero nada de nadie, solo de mi misma - vive tu vida sin esperar nada de los demás, lo que hagas no lo hagas pensando que tendrás una recompensa, hazlo porque tu quieres hacerlo. Solo espera lo mejor de ti, ya verás como te pasarás tus días sorprendida cuando te lleguen cosas buenas que no esperabas
  • Todo lo que nos sucede malo o bueno tiene una razón – no pierdo mi tiempo analizar lo malo que me ha pasado sigo avanzando guardando en mi mochila de la vida el aprendizaje, en cuanto a lo bueno sonrío y sigo caminando con más fuerzas.
  • Amar lo que hago y dejar de hacer lo que no amo - ahora mismo solo intento involucrarme en los proyectos que me apasionan, los que ya no me apasionan los estoy dejando de lado porque al final me llena de mi vida de energía negativa que me impide avanzar con positivismo las cosas que realmente me gustan.
  • Comencé hacer ejercicios nuevamentecuando haces deporte no solo desconectas del estrés del trabajo y consigues rebajar o tonificar, sino que tu cuerpo también lo agradece.
  •  
  • Entender que DORMIR es una tarea tambiénlas tareas requieren de concentración, así que ya veo dormir como una tarea, antes de ejecutarla desconecto de todo lo que tengo en la cabeza y me concentro en conciliar el sueño. Esto me  ha ayudado a no tener casi pesadillas y descansar de verdad.
  • Dormir mínimo 8 horas- yo era de las que pensaba que dormir 8 horas no era necesario era un mito, pero os aseguro que cuando descansas correctamente inicias siempre el día de una manera distinta. No olvidéis que un buen colchón ayuda y mucho que un mal dormir afecta directamente a nuestro humor. No se si os pasa como a mi, pero desde que duermo en un colchón que no es mio y sin mi almohada no descanso igual y a veces ni puedo dormir casi.  Que sepáis que cuando viajo llevo mi propia almohada.

domingo, 24 de marzo de 2013

LOS FAMILIARES

Si uno de los miembros de su familia ha sido diagnosticado de esquizofrenia, Ud. puede desempeñar un papel muy importante, dándole apoyo y ayudándole a recibir el cuidado apropiado. Es importante tratar de conocer lo mejor posible la enfermedad. Con suerte, el médico implicado en el caso estará preparado para contestar a cualquier pregunta que se le pueda hacer sobre qué es la esquizofrenia y cómo se trata.

Es probable que, en algún momento, se le invite a que hable con un médico sobre su familiar, y cómo se ha estado comportando.
A veces, las personas con esquizofrenia no son capaces de dar mucha información durante una evaluación. Algunas veces, sólo la familia u otras personas cercanas al paciente serán conscientes del comportamiento o de las ideas extrañas que la persona ha expresado. Dado que los pacientes podrían no ofrecer voluntariamente esta información durante el examen, los familiares o amigos deberán solicitar una entrevista con la persona que está encargada de evaluar al paciente de forma que se pueda tener en cuenta toda la información pertinente. Esté preparado de antemano con la información y las preguntas para el médico. Será útil conocer el historial médico familiar, y qué medicamentos ha estado tomando su familiar. También es posible que Ud. desee hacer preguntas sobre la medicación, efectos secundarios, riesgos a largo plazo para la salud, y hospitalización o internamiento. Es una buena idea anotar de antemano sus preguntas, y tener con Ud. un papel y un bolígrafo, en caso de que desee tomar notas.

¿Qué debe esperar de los médicos responsables del tratamiento de su familiar?

Como parte del proceso de diagnóstico y tratamiento, el psiquiatra deberá:
  • llevar un historial detallado
  • comprobar si hay problemas que puedan estar relacionados con otras enfermedades (físicas y psiquiátricas)
  • estar bien informado sobre medicaciones antipsicóticas
  • efectuar un seguimiento de cerca
  • ajustar el tratamiento siempre que sea necesario
  • revisar con regularidad la medicación
  • interesarse por el bienestar general del paciente, y hacer las menciones convenientes al cuidado durante la convalecencia, alojamiento, apoyo social, y ayuda financiera
  • explicar claramente qué está pasando, y los planes que se están haciendo para el tratamiento del paciente
  • implicar a los familiares en el proceso de tratamiento.
Debido a la naturaleza del trastorno, algunas personas con esquizofrenia pueden negarse a admitir que necesitan medicación, y tanto pueden rehusar a tomar los fármacos prescritos como dejar de tomarlos muy pronto por culpa de los efectos secundarios. Podrá ser difícil que recuerden tomar la medicación debido a la desorganización de sus pensamientos, lo cual es característico de las personas con esquizofrenia. Si los familiares o amigos están implicados en el proceso de tratamiento, pueden proporcionar un apoyo invalorable, comprobando que el paciente tome la medicación, haciéndoselo saber cuando olvidan tomar los fármacos, o recordándoles los problemas que surgieron la última vez que decidieron dejar de tomar su medicación.
También es muy importante el asegurarse de que la persona con esquizofrenia continúe su tratamiento después de la hospitalización. Un paciente puede interrumpir la medicación o dejar de asistir al tratamiento de seguimiento, lo cual suele provocar la reaparición de los síntomas psicóticos. Animar al paciente a que continúe el tratamiento y ayudarle durante su proceso de tratamiento puede influir positivamente en la recuperación. Sin tratamiento, algunas personas con esquizofrenia se vuelven tan psicóticas y desorganizadas que no pueden atender a sus necesidades básicas, como la comida, la ropa y el alojamiento. Demasiado a menudo, las personas con enfermedades mentales severas, tales como la esquizofrenia, acaban en la calle o en la cárcel, donde raramente recibirán el tratamiento que necesitan.
A menudo, los familiares de las personas con esquizofrenia no están seguros de cómo responder cuando el paciente hace afirmaciones que parecen extrañas o son evidentemente falsas. Para el individuo con esquizofrenia, las creencias estrafalarias o las alucinaciones le parecen muy reales; no están sólo imaginando fantasías. En lugar de "seguir la corriente" a los delirios de la persona, los familiares o amigos pueden decirle que ellos no ven las cosas de la misma forma o que no están de acuerdo con sus conclusiones, al tiempo que reconocen que las cosas puedan parecerle distintas al paciente.
También podría ser útil para aquellos que conocen bien a la persona con esquizofrenia mantener un registro de los tipos de síntomas que se han manifestado, qué medicación (incluyendo las dosis) han estado tomando y los efectos que han tenido los distintos tratamientos.
Conociendo los síntomas que ha habido en el pasado, los familiares podrían prepararse mejor en el futuro. Los familiares podrán incluso ser capaces de identificar los signos prematuros de advertencia de posibles recaídas, tales como un aumento en el retraimiento o cambios en las pautas de sueño, haciéndolo incluso mejor o más pronto que el propio paciente. De este modo, podrá detectarse más pronto el regreso de la psicosis y el tratamiento podrá evitar una verdadera recaída. Además, conociendo qué medicación les ha ayudado y cuál ha causado efectos secundarios molestos en el pasado, la familia puede ayudar a quienes traten al paciente a encontrar más rápidamente el mejor tratamiento.
Además de su implicación en la búsqueda de ayuda, los familiares, amigos y compañeros pueden proporcionar apoyo y animar a la personas con esquizofrenia a recuperar sus dotes. Es importante que se consigan los objetivos, pues el paciente que se sienta presionado y/o criticado repetidamente por otros, probablemente experimentará estrés, lo que empeorará los síntomas. Igual que cualquier otra persona, los individuos con esquizofrenia necesitan saber que están haciendo bien las cosas. Un enfoque positivo podrá ser útil y quizás más efectivo a largo plazo que las críticas. Este consejo se aplica a toda persona que tenga que ver con el paciente.

LA ESQUIZOFRENIA

Contrariamente a la creencia popular, la esquizofrenia no es un problema de 'desdoblamiento de personalidad'. Sin embargo, las personas con esquizofrenia pueden percibir la realidad de forma muy diferente a cómo lo hacen otras personas que las rodean. A menudo sufren síntomas aterradores, como oír voces internas no percibidas por otros, o creer que otras personas leen sus mentes, controlan sus pensamientos o conspiran para hacerles daño. Al vivir en un mundo distorsionado por alucinaciones y delirios, las personas con esquizofrenia pueden sentirse asustadas, ansiosas y confusas, y pueden vivir aterradas y recluidas. Su forma de hablar y de comportarse puede llegar a ser tan desorganizado que puede ser incomprensible o espantoso para los demás. En parte debido a lo inusual de las realidades que experimentan, las personas con esquizofrenia pueden comportarse de formas muy distintas en momentos diferentes. A veces pueden parecer distantes, indiferentes o preocupadas, e incluso podrían permanecer sentadas rígidamente, sin moverse durante horas y sin emitir un sonido. Otras veces, podrían estar moviéndose constantemente, siempre ocupadas, con aspecto despabilado, vigilante y alerta.
Las personas con esquizofrenia suelen experimentar dos tipos de síntomas.

Síntomas positivos

Son características psicológicas "añadidas" como resultado del trastorno, pero que no se observan normalmente en las personas sanas.

Alucinaciones

Son alteraciones de la percepción, frecuentes en las personas que sufren esquizofrenia. Son percepciones que tienen lugar sin que haya una causa en el mundo real. Aunque pueden producirse a través de cualquiera de los sentidos (sonido, vista, tacto, gusto y olfato), la forma más común de alucinación en la esquizofrenia es oír voces. Las voces pueden describir las actividades del paciente, entablar una conversación, advertir de peligros e incluso emitir órdenes.

Delirios

Los delirios son creencias personales irracionales, sostenidas a pesar de la evidencia en contra, inexplicables con los antecedentes culturales de la persona. Los pacientes que sufren síntomas de tipo paranoico (aproximadamente un tercio de los pacientes) a menudo tienen delirios de persecución, o creencias irracionales de que se les está estafando, acosando, envenenando o conspirando en su contra. También pueden producirse delirios de grandeza, en los que las personas creen que son figuras importantes o famosas. Algunos pacientes cuentan delirios estrafalarios, tales como la creencia de que un vecino controla su conducta mediante ondas magnéticas; que las personas que aparecen en televisión les dirigen mensajes especiales; o que sus pensamientos están siendo emitidos en voz alta a los demás.

Pensamientos desordenados

La esquizofrenia afecta a menudo a la capacidad de las personas para "pensar con claridad." Los pensamientos pueden aparecer y desaparecer rápidamente; la persona podría no ser capaz de concentrarse en un solo pensamiento durante mucho tiempo y se distrae fácilmente, incapaz de centrar su atención. Las personas con esquizofrenia pueden no ser capaces de decidir lo que es pertinente o no en una situación. Podrían ser incapaces de relacionar sus pensamientos en orden lógico, ya que sus ideas están desorganizadas y fragmentadas. Esta falta de continuidad del pensamiento, llamada "trastorno del pensamiento," puede dificultar las conversaciones y llevar al aislamiento social. Si lo que dice el individuo carece de sentido para las demás personas, éstas tienden a sentirse incómodas y a dejarle solo.

Agitación

Los pacientes esquizofrénicos están a menudo muy agitados, especialmente durante los episodios agudos de la enfermedad.

Síntomas negativos

Son aptitudes psicológicas que casi todo el mundo posee, pero que han "perdido" las personas que padecen esquizofrenia
  • Falta de motivación o iniciativa
  • Retraimiento social
  • Apatía
  • Insensibilidad emocional ('embotamiento')
Las personas con esquizofrenia suelen estar emocionalmente "embotadas" o "apáticas" (afecto). Esto se atribuye a una severa reducción en la expresividad emocional. Una persona con esquizofrenia puede no mostrar los signos asociados a las emociones normales (podría hablar con voz monótona, tener expresiones faciales limitadas, y aparecer extremadamente apática). La persona podría recluirse socialmente, evitando el contacto con los demás; y cuando se ve obligada a intervenir, puede no tener nada que decir, dando la impresión de 'pobreza de pensamiento.' La motivación puede disminuir en gran medida, así como su interés por disfrutar de la vida. En los casos severos, una persona podría pasar días enteros sin hacer nada en absoluto, descuidando incluso la higiene más elemental. Estos problemas de expresión emocional y motivación, que pueden ser extremadamente penosos para los familiares y amigos, son síntomas de esquizofrenia y no fallos del carácter o debilidad personal.

Episodios psicóticos

A la repentina aparición de síntomas psicóticos severos se atribuye el nombre de episodio psicótico agudo. La 'psicosis' es un estado mental que implica alucinaciones (alteraciones de percepción) y/o delirios (creencias personales falsas, pero al mismo tiempo muy arraigadas, consecuencia de la incapacidad para diferenciar entre las experiencias reales y las irreales). Los síntomas negativos de la esquizofrenia, tales como el aislamiento social o el retraimiento, o la forma inusual de hablar, pensar o comportarse, podrían ser menos evidentes que los síntomas positivos, y pueden preceder, concurrir al mismo tiempo o después de los síntomas psicóticos positivos.
Durante un episodio psicótico, las personas con esquizofrenia no pueden pensar de forma lógica, y pueden perder toda conciencia de quiénes son ellas y las demás personas. Para una persona con esquizofrenia, las tareas cotidianas como pensar con claridad, controlar las emociones, tomar decisiones y relacionarse con otros, se hacen cada vez más difíciles. La gravedad de los síntomas y los perfiles crónicos y duraderos de la enfermedad suelen conducir a un alto nivel de discapacidad.
Los síntomas de la enfermedad suelen variar con el tiempo, empeorando durante los períodos de recaída y mejorando durante los períodos de estabilidad. Algunas personas tienen solamente un episodio psicótico; otras tienen muchos episodios durante toda su vida, pero llevan una vida relativamente normal entre cada uno de ellos, pareciendo estables y emocionalmente sanas. Sin embargo, los individuos con esquizofrenia "crónica", o un perfil continuo y recurrente de la enfermedad, a menudo no recuperan del todo un funcionamiento normal y es característico que requieran un tratamiento de larga duración, incluyendo, por lo general, medicación para controlar los síntomas.
Los diarios y los medios de comunicación relacionados con el mundo del espectáculo tienden a vincular las enfermedades mentales con las conductas violentas. Sin embargo, excepto en el caso de los individuos con un historial de violencia antes de caer enfermos, y aquellos con problemas de abuso del alcohol u otras substancias, los que padecen esquizofrenia no son especialmente propensos a la violencia. La mayoría de los individuos esquizofrénicos no son violentos; más bien tienden al retraimiento y prefieren que se les dejen solos. El abuso de ciertas substancias aumenta el riesgo de violencia en las personas con esquizofrenia pero también en personas que no padecen enfermedad mental alguna. Las personas con síntomas paranoicos y psicóticos, que pueden empeorar si se interrumpe la medicación, también pueden correr alto riesgo de presentar comportamiento violento. Cuando se producen episodios violentos, lo más frecuente es que vayan dirigidos a los familiares y amigos, y la mayoría tienen lugar en el hogar. El suicidio es un peligro serio entre las personas que tienen esquizofrenia. Si un individuo intenta cometer suicidio o amenaza con que va a hacerlo, se debe buscar inmediatamente ayuda profesional.
Las personas con esquizofrenia tienen un mayor índice de suicidio que la población en general. Aproximadamente el 10% de las personas con esquizofrenia (especialmente los varones adultos jóvenes) se suicidan. Desafortunadamente, puede ser muy difícil predecir las probabilidades de suicidio en las personas con esquizofrenia.

viernes, 22 de marzo de 2013

AMOR AL PROJIMO

¿Hay algo para cambiar en el territorio público? ¿Vale la pena accionar en el ámbito de la política? Posiblemente sí, siempre y cuando incluyamos los cambios personales y recuperemos la capacidad de amar al prójimo. El “prójimo” es alguien muy cercano. Es nuestra mascota. Es nuestro hermano. Es nuestro compañero de oficina. Es nuestro hijo. Es nuestra ex suegra. Pero ¿hay que llevarse bien con todo el mundo? No, sería estúpido pretenderlo. Sin embargo, lo que sí podemos hacer es comprendernos y compadecernos del niño que hemos sido. Entonces podremos comprender y compadecer incluso a quienes nos hacen daño, a quienes hoy no nos cuidan, a quienes nos maltratan en la actualidad sin darse cuenta.
Si no asumimos individualmente la responsabilidad de comprendernos y comprender al prójimo, no habrá cambio posible. No hay movimiento político ni régimen gubernamental que haya demostrado jamás que la solidaridad pueda instalarse de manera sistemática entre los seres humanos a nivel colectivo. No hay cambio político posible si creemos que se trata de pelear contra nuestros contrincantes. Eso no tiene nada que ver con un posible orden amoroso a favor de las comunidades. Las peleas y las “luchas” políticas no le sirven a nadie, salvo a quien necesite alimentarse de alguna batalla puntual o a quienes anhelan detentar más poder para salvarse.
Entiendo que a todos nos interesa aportar un granito de arena a favor de un mundo más amable y ecológico, más solidario e igualitario, más interesado en elevarnos espiritualmente, intelectualmente y creativamente. Para ello, tenemos que comprender que las luchas personales sólo fueron recursos de supervivencia en el pasado, pero que hoy no tienen razón de ser si las comprendemos dentro del contexto de nuestras experiencias de desamparo.
Estoy convencida que las revoluciones históricas se gestan y se amasan adentro de cada relación amorosa. Entre un hombre y una mujer. Entre un adulto y un niño. Entre dos hombres o entre cinco mujeres. En ruedas de amigos. En el seno de familias solidarias. Si no conocemos ninguna, es hora de ponernos esa responsabilidad al hombro. Esta es la ocasión perfecta para detectar los mecanismos de supervivencia que han sido imprescindibles cuando fuimos niños, pero que ahora se han convertido en un refugio caduco. Es momento de utilizar las herramientas con las que sí contamos, comprendiendo y agradeciendo aquello que hemos sabido hacer en el pasado. Ya está. Es tiempo de madurar. Hoy tenemos la obligación de ofrecer nuestras habilidades, nuestra inteligencia emocional y nuestra generosidad al mundo, que tanta falta le hace.

DARSE AL PROJIMO


Entregarse desinteresadamente por amor al prójimo

No puedo negar la profunda preocupación que desde el inicio he tenido y sigo teniendo por el  voluntariado en el Hospicio .. Siempre que alguien me pregunta cuántos voluntarios hay en el Hospice, me tomo unos segundos para pensar y repasar con nombre y apellido quiénes son los “verdaderos voluntarios” que con un compromiso sincero y responsable tratan de llevar alivio y esperanza al que sufre.
Ser voluntario es mucho más que una “etiqueta social” cargada de egoísmo e hipocresía. Es una entrega desinteresada por amor al prójimo.  Es revestirse del sufrimiento ajeno, de olvidarse de uno mismo y entregarse al otro poniéndose al servicio de la caridad . Ser voluntario en el Hospice es tratar de cultivar la virtud de la Hospitalidad. Esta virtud que nos permite recibir y acoger al enfermo con su familia que han sido abandonados y condenados al destierro de la soledad. La amabilidad hace que cada persona que participa de este proceso doloroso pueda sentir que su dignidad no se ha perdido, y que el valor de ser persona está presente a pesar de que la enfermedad lo ha despojado de su salud física.
Estoy convencido que hay que iniciar un camino de entrega y aprendizaje espiritual. Tenemos que apartarnos del individualismo y egoísmo que nos cierra a toda posibilidad de amar al que sufre. Para ser voluntario en el Hospice se ha de tener muy presente que «la actuación práctica resulta insuficiente si en ella no se puede percibir el amor por el hombre, un amor que se alimenta en el encuentro con Cristo».
Por tanto, en la actividad caritativa, las numerosas organizaciones católicas no deben limitarse a una mera recogida o distribución de fondos, sino que deben prestar siempre especial atención a la persona que se encuentra en situación de necesidad y llevar a cabo asimismo una preciosa función pedagógica en la comunidad cristiana, favoreciendo la educación a la solidaridad, al respeto y al amor según la lógica del Evangelio de Cristo.
En efecto, en todos sus ámbitos, la actividad caritativa de la Iglesia debe evitar el riesgo de diluirse en una organización asistencial genérica, convirtiéndose simplemente en una de sus variantes.